Criptomonedas

CoinDCX pierde 16 millones y lo llama error interno

CoinDCX, el mayor exchange de criptomonedas de India, se comió una pérdida de 15,99 millones de dólares y lo llamó fallo de proceso interno. La bolsa con sede en Mumbai había negado primero que pasara nada: su consejero delegado, Sumit Gupta, calificó de falsa alarma lo que los rastreadores de blockchain veían en la cadena. Una semana después, la empresa admitió que el dinero había volado.

El relato oficial es una cadena de errores. El exchange jubiló sus monederos antiguos después de un hackeo en julio de 2025 que le costó unos 44 millones. El problema es que algunos clientes siguieron enviando depósitos a esas direcciones retiradas. Una segunda herramienta, la que debía barrer esos fondos hacia la cartera principal, dejó de funcionar durante un tiempo. El resultado: casi 16 millones de USDT acumulados en una dirección muerta.

La versión no cuadra del todo. El investigador ZachXBT señaló que una de esas direcciones, la etiquetada TQKJQ, seguía operativa como proveedor de liquidez y movía depósitos hacia la cartera caliente actual hasta abril y mayo de 2026. Es decir, el monedero jubilado no estaba tan jubilado. CoinDCX no llama hackeo a lo ocurrido y no dice quién movió el dinero.

Lo único que la empresa repite es que los saldos de los clientes están a salvo y las carteras frías intactas. Puede ser cierto, pero el episodio deja a la vista lo de siempre: los fondos de los usuarios pasaron por una dirección que la propia plataforma consideraba comprometida, y la plataforma tardó en contarlo. Podríamos haber sido más proactivos, admitió, que en el idioma de los comunicados significa que reaccionó tarde.

CoinDCX absorbió el golpe porque puede, no porque debiera. En un mercado que presume de transparencia y de código inspeccionable, la lección es incómoda: el punto débil casi nunca es el protocolo, es el proceso interno de la empresa que lo custodia. Mientras el exchange arregla sus monederos, el bitcóin sigue por debajo de los 80.000 dólares y los inversores mirando la puerta.