Chrome no devora tu RAM, la aprovecha
Chrome no tiene la culpa de que tu ordenador vaya lento. O al menos no tiene la culpa que la leyenda de internet le atribuye desde hace una década. La historia de que el navegador de Google se come toda la memoria es más un chiste repetido que un dato, el mismo tipo de leyenda que asegura que Edge es lento o que Firefox ya casi no existe.
Lo que Chrome hace de verdad es darle a cada pestaña y a cada web su propio proceso dentro de la memoria. Podría repartir procesos y ahorrar RAM, pero eligió lo contrario: cada página separada, más consumo y más velocidad. Y ese intercambio tiene premio, porque cuando una web se cae no se lleva por delante las otras veinte que tenías abiertas.
Hay además una razón de seguridad que casi nadie menciona. Cada web corre en un proceso aislado del resto, de modo que una página maliciosa no puede asomarse a lo que haces en tu banco o en tu correo. Esa muralla se paga en memoria, y la mayoría de la gente la pagaría sin pensarlo dos veces.
La idea de fondo contradice el reflejo de todo el mundo: la RAM sin usar es RAM desperdiciada. Para eso está, para tenerlo todo listo y rápido. PCMag calcula que 8 GB bastan para un ordenador de uso general, varias veces lo que un navegador necesita de verdad. Si quieres saber quién te está comiendo la memoria, abre el administrador de tareas de Chrome con Shift + Esc y mira qué pestaña o qué extensión no deja de crecer.
Google añadió al final lo que podía haber puesto hace años, el Memory Saver, que duerme las pestañas que no tocas y las despierta al volver. Edge y Firefox tienen sus propias variantes del mismo truco, y ninguna es una cura. La conclusión, sin embargo, es la de siempre: la industria decidió durante años que con 4 GB sobraba, te vendió equipos con la memoria justa y ahora te explica que el problema era tu forma de entender la informática. El navegador no te roba nada. Te obliga a pagar por lo que ya tenías.

