Latam

Brasil llama a Argentina por la fuga de Bolsonaro

Brasil convocó el jueves a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia para exigir explicaciones por la fuga de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos con escala argentina. La reunión, que se conoció el viernes, la mantuvo el embajador João Marcelo Galvão de Queiroz, jefe del departamento del Mercosur, con Emilia Cortés, la máxima autoridad diplomática argentina en el país. Duró apenas unos minutos y ambas cancillerías la despacharon como un “procedimiento habitual”, que es lo que se dice cuando no es habitual.

El gobierno de Lula quiere saber qué hizo el gobierno de Milei. Flávio, candidato presidencial y primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, se fugó el martes a Estados Unidos cruzando territorio argentino después de que el juez Alexandre de Moraes ordenara requisar sus pasaportes por una investigación de lavado de dinero. Ya acumula tres causas abiertas, dos por blanqueo y una por financiación irregular de campaña con injerencia extranjera. Con ese expediente, alguien le abrió la puerta.

La relación entre ambos países está rota desde hace meses. Argentina tiene en Brasilia a un encargado de negocios y no a un embajador porque Milei se dedicó a atacar a Lula y al propio De Moraes durante la campaña brasileña. En esa casa prestarle ayuda a un prófugo de la justicia no es un favor, es un mensaje.

Los detalles apuntan hacia arriba. Según La Nación, Santiago Caputo, el asesor estrella de Milei, estuvo en Puerto Iguazú para facilitar la entrada del brasileño. Flávio le agradeció a Milei su “coraje, sentido de justicia y legalidad”, y el abogado mexicano Simón Levy, cercano a la familia, fue más lejos: “gracias al presidente Milei, hoy Flávio Bolsonaro está vivo”. El mismo Milei que fue el único de la región que no felicitó a Lula por ganar. Las cuentas claras y el pasaporte ajeno.