Criptomonedas

Bitcoin ya paga la matrícula y la nómina

Bitcoin ya no es solo una apuesta, es una línea de crédito. Cada vez más gente empeña sus monedas para pagar la matrícula de la universidad, tapar un mes flojo o meter capital en el negocio, y no para comprar más cripto. Lo dicen los propios prestamistas.

Hunter Albright, jefe de ingresos de SALT Lending, contó a CoinDesk que el cambio se ve en los datos y en las conversaciones. La gente pide dinero contra su bitcoin para emergencias y para decisiones grandes, como una matrícula o un viaje irrepetible, y también para aliviar el flujo de caja. SALT lleva prestando desde 2016 y ofrece plazos de uno, tres y cinco años, sin revisar el crédito de nadie y sin pedir nómina.

El truco tiene su trampa. Si el bitcoin cae, el préstamo se convierte en una cuenta atrás. SALT avisa al 75% de endeudamiento, llama al 83,33%, manda el último aviso al 88% y liquida al 90,91%. El colateral no es tuyo mientras debes, así que el desplome de esta semana, con el bitcoin por debajo de los 83.000 dólares, no es una anécdota para quien tiene un préstamo abierto.

Y el historial no acompaña. SALT se acogió al Capítulo 11 en 2023 por su exposición a FTX, y en diciembre de 2024 cerró un acuerdo con el regulador financiero de California por ocultar tasas y no evaluar la capacidad de pago de sus clientes. Que empeñar bitcoin sea hoy más práctico no lo vuelve más seguro.

Al final es la misma historia de siempre con otro envoltorio. Te prestan dinero fácil, tardan minutos en aprobarlo y te recuerdan que el riesgo es tuyo. El banco cobra de todas formas; tú solo pones la garantía.