Cuatro motos y una joyería en Montevideo
Un grupo de motos entró el sábado 24 de octubre en una joyería del Punta Carretas Shopping, en Montevideo, rompió las vitrinas con los cascos puestos y se fue con varias piezas de valor. Eran las horas en las que el centro comercial abría sus puertas. No hubo heridos y, según el Ministerio del Interior, no hay registro de que llevaran armas.
La escena fue tan descarada que la grabaron los propios clientes. Los tipos entraron, rompieron los vidrios de exhibición sin decir una palabra, cogieron lo que había a mano y salieron a la calle. La Policía llegó después de la alerta, cuando los delincuentes ya estaban lejos. Ahora la investigación se apoya en las cámaras del shopping y en los videos que corren por redes sociales desde el mismo sábado.
En el operativo trabajan la Unidad de Respuesta de la Policía de Montevideo, la Seccional 10ª y el área de Investigaciones. Es mucho aparato para un robo que se resolvió en minutos y a plena luz del día. En el mismo fin de semana, la ciudad sumaba un cuerpo hallado entre la basura, un centro para niños con discapacidad vandalizado y ráfagas de metralla en varios barrios.
Uruguay lleva años vendiéndose como la excepción tranquila de la región y cada video como este le cuesta un poco de ese relato. No hace falta exagerar la inseguridad para reconocer un dato simple: cuatro motos pueden entrar a un shopping a media mañana, romper las vitrinas y salir sin que nadie los detenga.
Mientras la clase política discute qué hacer con las estadísticas y quién tiene la culpa del último ministerio, los comerciantes pagan la cuenta en vidrios, seguros y empleados que ya no quieren abrir la persiana. El país que presume de instituciones debería empezar por algo básico: que un joyero pueda trabajar un sábado por la mañana sin jugarse el local.

