Tokenizan el oro, la plata y hasta el barril
El mercado de materias primas tokenizadas cerró marzo de 2026 con 5.550 millones de dólares de capitalización, casi cuatro veces los 1.430 millones con los que arrancó 2025. El oro se llevó cerca del 90% de ese crecimiento, y ahora la industria quiere ir más allá del metal amarillo: plata, gas natural y crudo.
La idea es que estos tokens no sirvan solo para comprar materia prima, sino para financiarla. Paxos Labs lanzó PAXGy respaldado por PAX Gold, cuyas reservas se prestan a prestatarios institucionales y devuelven intereses en onzas. Theo pasa la renta de arrendamientos institucionales de plata a los tenedores de su producto thSLVR. Los directivos hablan de conectar a quien busca exposición con quien necesita financiar inventario.
El crudo es el examen difícil. Energy Substantiation amplió su token WTIC de Ethereum a Solana el 2 de octubre: cada token representa un barril de West Texas Intermediate respaldado por inventario físico verificado. El CEO JP Thieriot dice que vienen también un token de gas natural y otro de Brent, y se atreve a predecir que los tokens de petróleo podrían ser un cuarto del mercado en diez años.
Los propios ejecutivos no se ponen de acuerdo en los plazos. Iggy Ioppe, de Theo, cree que el almacenamiento y el transporte hacen mucho más difícil construir productos energéticos que generen renta. Thieriot responde que hace falta inventario verificable, custodia y liquidación para materias que no dejan de moverse. En el medio quedan los riesgos de siempre: si el prestatario no paga, el token que prometía más oro vale menos.
La promesa suena a la de siempre: quitar intermediarios y abrir mercados reservados a los grandes. Pero tokenizar un barril no elimina a nadie de la cadena, solo cambia quién lo tiene apuntado en un libro digital y quién responde si algo sale mal. La descentralización, de momento, es un folleto.

