Trump presume de 833 millones robados al fraude
La Casa Blanca sacó pecho el miércoles de haber frenado unos 833 millones de dólares en criptomonedas ligadas a estafas de organizaciones criminales extranjeras. El presidente Donald Trump centró su evento contra el cibercrimen en lo bien que le va a su administración persiguiendo a los estafadores de fuera. Hasta ahí, el titular oficial.
Los números que repartió el Gobierno son de peso. La Fuerza de Tarea de Seguridad Interior ha incautado 503 webs fraudulentas de inversión en cripto, ha avisado a casi 9.000 ciudadanos de que estaban siendo víctimas y calcula que ha evitado unas 562 millones de dólares en pérdidas. La estrategia se centra en los llamados centros de estafa de Birmania, Camboya, Laos y Filipinas, donde bandas muy financiadas montan timos de romance y de inversión a escala industrial.
Fuera del escenario, los datos reales son todavía peores. Según el IC3 del FBI, las estafas de inversión se denunciaron casi 73.000 veces en 2025 y el fraude con criptomonedas supuso el 72% de esa categoría. Las pérdidas declaradas en este tipo de timos subieron de 3.960 millones en 2023 a 5.800 millones en 2024, y con componente cripto saltaron a más de 7.200 millones en 2025. Y eso es solo lo que la gente denuncia, porque la mayoría no lo hace.
El detalle incómodo es quién da la charla. Trump montó un evento para presumir de perseguir el fraude cripto a pocas semanas de las elecciones de medio mandato y con las acusaciones de conflicto de intereses por sus propios negocios digitales encima de la mesa. El hombre que lanzó su memecoin y que ha cobrado del sector ahora se pone la capa de azote de los estafadores. Falta de vergüenza no le falta.
Dicho esto, la operación es real y el problema también. Las mafias de la estafa montaron un negocio global que se lleva decenas de miles de millones al año y que se ceba con jubilados y familias de ingresos bajos. Que un gobierno las persiga es lo mínimo. Lo que sobra es el teatro de presentarlo como una gesta personal en plena campaña.
Cuando el que presume de cazar estafadores cripto también tiene su propio token, revisa dos veces antes de creerte el titular.

