El dólar aprieta y Bitcoin no se cae
Bitcoin abre la semana sobre los 83.000 dólares y aguanta. El oro está en unos 4.180 la onza y los dos bajan apenas medio punto, mientras el dólar se mantiene firme y los rendimientos de los bonos del Tesoro suben. En un mercado nervioso, no moverse ya es una noticia.
El dato que todos esperan llega el miércoles. La inflación subyacente de Estados Unidos se calcula en 2,5% anual y la general en 3,7%, lo que sería una reaceleración respecto al mes anterior. El petróleo WTI sube por encima de los 92 dólares y el índice del dólar se mantiene sobre 102,4. Con esas cartas, el dinero barato que muchos daban por hecho se aleja.
Hay un movimiento curioso de fondo. IREN, una empresa que se pasó de minar bitcoin a montar infraestructura de inteligencia artificial, firmó un acuerdo plurianual de servicios en la nube con Anthropic y sus acciones suben un 4% en el premercado. El negocio de la minería se convirtió en el negocio de los centros de datos, y a nadie parece molestarle el cambio de camiseta.
Lo demás es ruido conocido. Las altcoins suben con poco volumen, los ETF registran salidas y las criptomonedas siguen atadas a lo que digan la Fed y el dólar. Bitcoin lleva meses sin despegarse de los tipos de interés, como si la promesa de ser dinero independiente dependiera de quién imprime el otro dinero.
Ahí está el detalle que incomoda al relato. Una moneda que se vende como independiente pasa el día mirando la inflación de Estados Unidos y el humor del dólar. Si el miércoles el dato sale mal, ya veremos cuánto aguanta el discurso de la soberanía monetaria.

