Brasil se dolariza en cripto mientras el real se hunde
El domingo de las elecciones brasileñas, el 78% del volumen del exchange Mercado Bitcoin lo movieron cuentas corporativas que buscaban protegerse del resultado electoral. El intercambio en USDT, la stablecoin atada al dólar, se disparó casi un 800% respecto al domingo anterior, y el de bitcoin subió un 865%. Las empresas no esperaron a ver quién ganaba: se pasaron al dólar antes de que abrieran los mercados.
Los números confirman el pánico. Según Biscoint, que sigue el volumen en diez plataformas, el cruce USDT/real subió un 150% y el USDC/real un 318%. El lunes la cifra combinada de ambas stablecoins llegó a 1.840 millones de reales, unos 350 millones de dólares, un 65% más que la semana previa. En Binance el volumen de bitcoin contra el real creció un 370%, mientras el par global BTC/USDT caía un 25%. El dinero brasileño corría hacia el refugio mientras el resto del mercado se apagaba.
El desastre se materializó el lunes. El Ibovespa se derrumbó un 14%, su peor jornada desde marzo de 2020, y el dólar subió más del 8% frente al real, el mayor salto diario desde 1999. Ni siquiera el triunfo de Lula, que convirtió al presidente en el primero de la democracia moderna brasileña en ganar tras perder la primera vuelta, calmó los ánimos. La plataforma de Lula, más gasto social y una prohibición de las apuestas online que recortaría recaudación, hizo el resto.
El detalle que más incomoda: los mercados de predicción anticipaban lo contrario. Kalshi daba a Bolsonaro un 84% de probabilidad de ganar el 24 de octubre, tres días antes de la segunda vuelta. Kalshi y Polymarket están bloqueados en Brasil desde abril, así que los brasileños no podían consultar el dato ni operar con él.
Hay una moraleja que ningún banco central va a firmar. Cuando una moneda depende de la fe en un gobierno, la fe se mide en minutos y en stablecoins. Prohibirán las apuestas, subirán los impuestos y hablarán de soberanía monetaria, pero mientras tanto cada tesorería que pueda se dolariza sin pedir permiso. El real sigue siendo la moneda oficial. Solo que cada vez menos gente lo usa para lo importante.

