Bitcoin pierde los 82.000 y hunde a las altcoins
Bitcoin cayó hasta un 2,9% en la madrugada y perdió los 82.000 dólares, su mayor tropiezo en dos semanas. El precio llegó a rondar los 81.600 tras desplomarse desde los casi 84.800 que había tocado el miércoles por la noche. La caída no la explica el bitcoin en sí, sino lo que pasó a su alrededor.
Los resultados mixtos de Tesla y Meta revivieron las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial y arrastraron a las bolsas. Los futuros del Nasdaq 100 cayeron 1,32%, los del S&P 500 un 0,66%, y en Asia el derrumbe fue peor: las acciones chinas entraron en mercado bajista, el Hang Seng de Hong Kong perdió más del 3%, el Kospi de Corea del Sur un 3,5% y el Nikkei japonés un 2,7%.
Como casi siempre, las altcoins sufrieron más que el bitcoin. El índice CoinDesk 80 bajó un 3,2% frente al 2,5% del CoinDesk 5, y el ether perdió un 2,6% hasta los 2.400 dólares. El sector DeFi se llevó la peor parte con una caída del 5,6%, mientras Curve se dejó un 8,2%, Ethena un 7,2% y Worldcoin un 7,3%.
Los datos de derivados cuentan una historia más aburrida que el titular. El volumen de futuros subió un 19% hasta 226.600 millones, pero el interés abierto bajó un 2,46% y las liquidaciones se dispararon un 52% hasta 431,1 millones. La traducción es que los operadores cerraron posiciones en vez de abrir nuevas. Nadie está apostando fuerte, y el mercado se mueve por inercia y por miedo.
Hubo dos excepciones que merecen mirarse. Monero subió un 4,9% hasta los 651 dólares y acumula un 19% en el mes, con un interés abierto en futuros que supera los 300 millones y se acerca al récord de enero. Zcash, en cambio, cayó un 4,8%. Mientras el resto se desangra, los que se esconden siguen siendo el refugio de los que no confían en nadie, ni en los bancos ni en los gobiernos. Cuando las élites de Wall Street se asustan, el dinero de verdad no corre hacia ellas, sino hacia donde el Estado no alcanza.

