Latam

Bolivia detiene al senador y apunta a Evo

Nilton Condori Alanoca, senador suplente y una de las voces más incómodas contra el gobierno de Rodrigo Paz, fue detenido el domingo 18 de octubre en El Alto acusado de terrorismo e instigación pública a delinquir. La orden de la fiscalía no lo menciona solo a él: en el mismo expediente aparecen Evo Morales y otras figuras de la oposición.

El detalle que lo dice todo es la fecha. Condori fue arrestado justo antes de una reunión convocada para armar un bloque opositor junto a Evo Morales y Edmand Lara. No hizo falta que la reunión llegara a ocurrir: bastó con que estuviera en la agenda. Un juez lo mandó después al penal de Chonchocoro con detención preventiva.

El fondo del asunto es económico. El Decreto 5716 terminó con el último subsidio al diésel y disparó el litro de 9,80 a 17,95 bolivianos, un 83% de un solo golpe. El 5727 puso bajo revisión a 67 empresas públicas para reorganizarlas, disolverlas o liquidarlas. La Central Obrera Boliviana declaró emergencia el 15 de octubre y los maestros urbanos tienen paro de 24 horas convocado para el 23.

Con la gasolina por las nubes y los sindicatos en la calle, al gobierno de Paz le venía bien un delito grande y un nombre sonoro. Terrorismo suena mucho mejor que ajuste. Y si en la causa también cae Evo Morales, todavía mejor: la protesta deja de ser un problema de precios y se convierte en un asunto de seguridad del Estado.

En Bolivia la cuenta la paga el de siempre. Sube el transporte, sube la comida, y el que termina esposado es el que estaba convocando la reunión. El que protesta por el precio del pan se llama terrorista; el que firma el decreto se llama estadista.