Criptomonedas

Google se acerca al bitcoin de Satoshi

Google dio otro paso hacia la computación cuántica capaz de romper los monederos de bitcoin. Su chip Willow redujo unas 40 veces los errores al preparar los “magic states”, los estados que una máquina cuántica necesita como combustible. La compañía logró un 99,99% de fidelidad entre los estados que pasaron la inspección, aunque solo acertó en el 8% de los intentos.

El método se llama cultivation: se parte de una versión tosca del estado, se revisa y se descartan los defectos. El resultado baja uno de los cuellos de botella que hoy hacen impracticable atacar bitcoin con cuántica, pero no vuelve el ataque 40 veces más barato. Google ya estimó en marzo que una máquina con menos de 500.000 qubits físicos podría romper la criptografía de las carteras de Bitcoin y Ethereum bajo ciertos supuestos de hardware.

El problema real son las monedas antiguas. Una cartera de bitcoin usa una clave secreta para firmar pagos y una clave pública que la red usa para verificarlos. Al gastar se revela la clave pública, y las tenencias más viejas, las de la era de Satoshi, la tienen expuesta desde que se minaron. Un ordenador cuántico que ejecute el algoritmo de Shor podría deducir la clave secreta y firmar como el dueño legítimo.

Guardar la frase de recuperación en un cajón no sirve de nada: el atacante trabajaría sobre datos que ya están en la blockchain. Bitcoin puede añadir protecciones más fuertes, pero alguien tiene que mover las monedas viejas a ellas con las claves existentes. Si esas claves se perdieron, no hay forma de rescatarlas.

Nadie puede atacar bitcoin todavía, eso está claro. Lo que Google acaba de demostrar es que el reloj corre, y que las carteras que llevan quince años durmiendo son las que primero se van a despertar.