Kast va a Bolivia y el mar sigue en el medio
Un presidente chileno pone un pie en La Paz en visita de Estado por primera vez desde 1955. José Antonio Kast y Rodrigo Paz se sientan este viernes a hablar de economía, comercio, frontera y seguridad, en un gesto que ninguno de sus antecesores recientes se atrevió a completar. La última vez que pasó algo parecido mandaba Carlos Ibáñez del Campo y al frente de Bolivia estaba Víctor Paz Estenssoro.
El motivo de fondo lleva siglo y medio sin resolverse. Bolivia perdió su costa en la guerra del Pacífico de 1879, unos 400 kilómetros de litoral y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio, y desde entonces reclama un tratado que considera impuesto. El acuerdo de 1904 fijó las fronteras y prometió tránsito comercial libre, que La Paz dice que no se cumple del todo.
Las relaciones se rompieron en 1962, se arreglaron en 1975 con el Abrazo de Charaña y se volvieron a quebrar en 1978. Desde entonces solo quedan consulados. En 2013 Evo Morales llevó el reclamo marítimo a La Haya y en 2018 la Corte Internacional de Justicia le respondió que Chile no está obligado a negociar nada.
Hoy los dos presidentes se reúnen para tocar lo que sí se puede tocar, la frontera y el comercio, porque el mar no está en la agenda y no va a estarlo. Es la política exterior en su versión más honesta, dos gobiernos que se ignoran desde hace décadas sentándose a repartir lo que queda.
La foto es histórica, el decorado es el mismo. Setenta y un años para un apretón de manos y el país que perdió el acceso al mar sigue sin respuesta. En política, la pompa es lo único que siempre se entrega a tiempo.

