Latam

Flávio Bolsonaro arenga desde Estados Unidos

«Matemáticamente imposible.» Así describió el senador brasileño Flávio Bolsonaro el resultado de la segunda vuelta que perdió contra Luiz Inácio Lula da Silva. Lo dijo en una transmisión en vivo desde Estados Unidos, adonde llegó con su mujer y sus dos hijas después de que la justicia le ordenara entregar los pasaportes por una investigación de presunto lavado de dinero.

El hijo del expresidente Jair Bolsonaro no aportó una sola prueba. Comparó la votación con un gol con la mano que el árbitro no quiso ver y prometió explicar el supuesto fraude «muy pronto», sin decir cuándo ni cómo. Es el mismo libreto de siempre: la sospecha primero, la evidencia después, y si nunca llega, tampoco pasa nada.

Desde su exilio digital, el dirigente del Partido Liberal llamó a sus seguidores a convertir el Congreso en una «trinchera» para frenar a Lula. Pronosticó que el presidente será apartado del poder «antes de lo que muchos imaginan» por unas medidas económicas que calificó de radicales. Añadió que el escenario actual es peor que el de Dilma Rousseff, destituida en 2016.

También agradeció el respaldo de los casi sesenta millones de votantes que lo apoyaron y no descartó pelear por el poder antes de los plazos constitucionales. Fue una forma elegante de insinuar una salida anticipada del reelecto sin decirlo del todo.

Hay algo casi cómico en el guion. El mismo hombre que abandona el país para no entregar el pasaporte a un juez es el que ahora explica, desde el otro lado del continente, cómo debería gobernarse Brasil. La denuncia del fraude es, en su caso, la coartada perfecta para no dar cuentas de la causa pendiente.

La moraleja sirve para ambos lados del espectro. Cuando un político pierde y grita fraude sin pruebas, no está defendiendo la democracia, está protegiendo su propio pellejo. Y cuando otro gana y sonríe, tampoco hay que creer que todo fue limpio. La única verdad es que los brasileños, otra vez, pagan la fiesta de una pelea entre élites que solo miran por sí mismas.