Un dron borra un mercado en Abyei y nadie firma
Un dron atacó el mercado de Amiet, al norte de Abyei, y mató al menos a 153 personas. El aparato dio en un depósito de combustible que seguía ardiendo el martes, un día después del bombardeo. Lo confirmó Yohanna Akol Ngor, ministro de Información en funciones de la administración de Abyei, que culpó directamente al Ejército de Sudán por el ataque del lunes. La región, en la frontera disputada entre Sudán y Sudán del Sur, lleva años siendo un polvorín con fecha de vencimiento.
La versión militar es la de siempre. Un alto mando sudanés, hablando sin dar la cara, dijo que el blanco eran camiones de combustible que entraban desde Sudán del Sur para las Fuerzas de Apoyo Rápido. Según él, los muertos eran paramilitares y contrabandistas, y remató con el clásico no atacamos a civiles. La agencia AP no pudo verificar ni los objetivos ni las identidades de los fallecidos, porque nadie va a levantar acta en un mercado en llamas.
La ONU condenó los ataques cerca del mercado y de Todach, y dijo que entre los muertos hay mujeres y niños y que la cifra va a subir mientras su misión de seguridad verifica las víctimas. Médicos Sin Fronteras atendió a más de veinte heridos, varios en estado crítico y con quemaduras, en el hospital de Ameth Bek. El ministerio de Exteriores de Sudán del Sur convocó al embajador sudanés para protestar y le pidió abstenerse de cualquier acción que ponga en peligro la vida de los civiles.
Sudán y las fuerzas paramilitares se matan desde abril de 2023 y ya devastaron medio país. Abyei es el cruce donde la guerra se derrama sobre el vecino y nadie asume la autoría. El gobierno sudanés no respondió a los pedidos de comentario, lo cual es una forma educada de admitir sin admitir nada.
Lo que no va a aparecer en ningún titular es el negocio detrás del humo. Cada dron que se estrella contra un mercado tiene una fábrica, un intermediario y un funcionario que firmó la exportación. Los mismos que llenan la boca hablando de derechos humanos venden las armas, y los que piden paz hacen fila para cobrar comisiones. En Abyei murieron 153 personas para que algunos puedan decir que el ataque fue limpio y quirúrgico.

