Milei mete a las FARC y al ELN en la lista del terror
El Gobierno de Javier Milei declaró organizaciones terroristas a cinco estructuras criminales y guerrilleras de México, Colombia y Ecuador. El comunicado de la Oficina del Presidente, fechado el 21 de octubre, mete en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento al Cártel de Sinaloa, a las disidencias de las FARC-EP, al ELN, a La Nueva Familia Michoacana y a Los Tiguerones. La decisión salió de una coordinación entre Cancillería, Seguridad, Justicia y la Secretaría de Inteligencia.
Lo jugoso está en los argumentos. Sobre las guerrillas colombianas, el Ejecutivo argentino escribió que su capacidad operativa configura un riesgo que trasciende la criminalidad estrictamente doméstica colombiana y compromete la seguridad nacional argentina. No habla de un problema ajeno, habla de una amenaza propia. Es una forma elegante de decir que Bogotá no controla su patio y que el desorden ya se exporta.
La medida le pone fecha y nombre a algo que el resto de la región viene discutiendo desde hace años. Sinaloa ya figura en listas de terrorismo en varios países, empezando por Estados Unidos. Los Tiguerones, que nacieron de una escisión de Los Choneros en 2020, llevan la etiqueta de sicarios del narcotráfico. Argentina les da ahora un registro formal, con las consecuencias legales y financieras que eso arrastra.
La semana le quedó movida a Milei por otro motivo. El 21 de octubre, de visita en Madrid, llamó impresentable dictador a Pedro Sánchez y pidió a los españoles sacar a los socialistas a patadas de cara a las elecciones del 29 de noviembre. El Ministerio de Asuntos Exteriores español respondió con una condena enérgica a los insultos y a lo que llamó injerencia externa. No es la primera vez y el guion ya se conoce desde mayo de 2024, cuando el argentino llamó corrupta a Begoña Gómez.
La foto completa es la de un tipo que juega a la geopolítica como juega al ring. Golpe al narcotráfico por un lado y cachetada al socialismo europeo por el otro. Se podrá discutir el estilo, pero al menos queda claro dónde se para. Los demás presidentes de la región, entre abrazos y condolencias, todavía no firmaron ni una lista. Y las FARC, mientras tanto, siguen cobrando peaje en el Cauca.

