Criptomonedas

Coinbase paga 3,6 millones por mezclar fondos

El banco central de Irlanda multó a Coinbase Ireland con 3,25 millones de euros, unos 3,6 millones de dólares, por fallos al salvaguardar el dinero de sus clientes y al controlar los servicios que externaliza. El regulador sostiene que la filial dependía en exceso de su matriz estadounidense para montar los procesos y controles, que el diseño del sistema era flojo y que nadie probaba bien si aquello funcionaba.

El caso tiene un episodio concreto y feo. Cuando el banco Silvergate estaba a punto de caerse en 2023, Coinbase le dijo a 30 clientes que metieran su dinero en una cuenta alternativa de Coinbase en otro banco estadounidense. Ese dinero acabó compartiendo espacio con fondos de clientes de otra entidad del grupo, justo lo que la norma de salvaguarda prohíbe. A eso se sumaron errores de programación que dejaron la cuenta de custodia con una carencia media del 0,54% durante 2023 y el primer semestre de 2024.

Coinbase se defiende con el argumento de siempre: que ningún cliente perdió un dólar ni se quedó sin acceso a sus fondos. Puede ser cierto y aun así importa poco. Una plataforma que presume de custodiar el dinero de otros con la última tecnología no debería estar tapando agujeros del medio punto por errores de código ni mezclando cuentas porque un banco aliado se hunde.

La multa no llega sola. En 2025, el mismo regulador ya sancionó a Coinbase Europe con 21,4 millones de euros por fallos en la prevención de blanqueo entre 2021 y 2025. Dos multas en dos años, dos áreas distintas y la misma familia de problemas: controles que existen en el papel y se desmoronan cuando el mercado aprieta. Ahora mismo, con el bitcoin por debajo de los 82.000 dólares y las acciones de la compañía cayendo casi un 5%, el momento no ayuda a disimular.

El sector lleva años pidiendo reglas claras y que le traten como a la banca de verdad. Ya las tiene, y empieza a comportarse como la banca de verdad también en los tribunales. Eso, más que cualquier meme o cualquier promesa de descentralización, es lo que revela que la industria cripto ha crecido: sus errores ya cuestan multas y titulares, igual que los de cualquier banco con corbata.