La IA promete pedir permiso después de robar
Google, OpenAI, Anthropic y Microsoft se comprometieron a respetar una nueva etiqueta en el archivo robots.txt para que los dueños de sitios web digan quién puede usar su contenido como alimento de inteligencia artificial. El anuncio suena a avance. Llega, eso sí, después de años en los que esas mismas empresas se comieron internet entero sin preguntar.
La propuesta la escribió Kevin Kelley, responsable de estándares de Anthropic, y ahora pasa por el IETF, el organismo que ordena los protocolos de internet. Hasta hoy cada dueño de una web tenía que adivinar el nombre del rastreador de cada compañía y escribir una regla distinta por cada una. La nueva señal los agrupa en una sola orden, la etiqueta __usage_ai-training. Un solo bloqueo para todos.
Hay trampas. La medida no deshace nada: lo que ya fue arrastrado se queda arrastrado y esto solo evita la próxima pasada. Y cada empresa la aplica cuando quiere. Anthropic ya la usa, Microsoft dice que el 1 de febrero de 2027, Google a comienzos del año que viene y OpenAI “en los próximos meses”. Un calendario a la medida del que paga.
Tampoco frena la búsqueda normal. Google lo interpreta como un alto únicamente para su agente Google-Extended, el que alimenta a Gemini. La página sigue apareciendo en el buscador, pero deja de servir de comida para el modelo. Si el dueño de un medio pequeñito no se enteró de la etiqueta, queda fuera de la fiesta y no reclama nada.
La moraleja es sencilla. Los que se repartieron el trabajo ajeno ahora redactan el cartelito de prohibido pasar y se dan a sí mismos el calendario para colgarlo. Es voluntario, es lento y no devuelve nada. Una disculpa con letra chica.

