Apple te cobra 299 dólares y no promete nada
299 dólares por una caja que Apple no se compromete a mantener viva. El nuevo Apple TV 4K sale el 13 de noviembre con chip A19, Siri sin manos y un mando mejorado, y cuesta cien dólares más que el modelo de 2022. Lo que no viene en la caja es una sola línea escrita sobre cuántos años va a funcionar.
Apple nunca ha prometido cuántas actualizaciones de tvOS va a recibir su caja. La historia dice que los modelos viejos aguantaron entre ocho y diez años de versiones nuevas, y algo más de parches de seguridad. Hasta septiembre, cuando tvOS 27 dejó fuera al Apple TV HD de 2015 y al primer 4K de 2017. Esa racha, la que Apple usa como argumento de venta sin decirlo, se terminó sin avisar.
Amazon, que tampoco es un santo, al menos firma un papel. Sus Fire TV incluyen por escrito un mínimo de cuatro años de actualizaciones de seguridad. Cuatro años no son diez, pero es una fecha que el cliente puede leer antes de pagar. Apple prefiere el silencio y que cada uno confíe en la buena voluntad de Cupertino.
El negocio está en el medio: si tu caja no puede actualizar el sistema no se convierte en un ladrillo de inmediato, pero tarde o temprano las apps suben sus requisitos y te dejan afuera. Netflix todavía corre en el HD de 2015. Todavía. Cuando deje de hacerlo, el usuario no tendrá un aviso, tendrá una pantalla negra.
Y ojo con el mando, que se pierde en el sofá como las llaves. Cuesta 59 dólares y es compatible hasta con la caja de 2015, lo cual dice bastante sobre lo poco que cambia el hardware. Mientras tanto la recomendación es cambiar el aparato cuando vaya lento, no cuando toque. Es decir, cuando Apple ya te cobró dos veces por lo mismo. Pagar 299 dólares y no recibir una promesa por escrito es la definición exacta de confiar en el proveedor equivocado.

