Binance reconoce más agujeros en el robo de 6.300 millones
Binance ha encontrado “puntos de brecha adicionales” en el ataque del jueves, que la empresa cifra en unos 6.300 millones de dólares. Lo dijo el viernes el consejero delegado Richard Teng, después de que la compañía apuntara primero a un portátil comprometido de un ingeniero. Al final resultó ser bastante más que eso.
Teng describió el asalto como un proceso complejo, no un clic de nada. Los atacantes usaron la delegación de cuentas EIP-7702 de Ethereum para tomar el control de una cartera caliente sin pasar por los controles de aprobación de Binance. Además, según contó en un vídeo en X, activaron un mecanismo de autodestrucción para borrar pruebas. Unos 3.000 millones de los fondos afectados ya están congelados en la cadena con ayuda de socios de la industria.
La empresa asegura que cubrirá todas las pérdidas con su fondo de emergencia SAFU y con dinero propio, y que los fondos de los usuarios están a salvo. Los depósitos volvieron a la normalidad el viernes por la mañana, pero los retiros siguen suspendidos mientras reconstruyen y prueban la infraestructura. El objetivo es reabrir el domingo, unas 40 horas después del último aviso, y publicar una prueba de reservas actualizada antes del lunes.
Lo que no le hace ningún favor a Binance es que las carteras comprometidas aparecían antes en la lista de activos que respaldaban los saldos de los clientes, según un análisis de CoinDesk. Es decir, el exchange sostiene que el ataque fue contra sus propias carteras y no contra fondos de usuarios, pero los números no terminan de encajar. La firma de análisis TRM ya atribuyó el robo al grupo norcoreano Lazarus, conocido como TraderTraitor, y lo cifró en 6.360 millones, casi cinco veces el hackeo de Bybit de 2025.
Siempre la misma película. El mayor exchange del mundo, con miles de millones en reservas y equipos enteros de seguridad, y un atacante le vacía las carteras en veinte minutos. La cripto prometía ser el dinero libre e inatacable, y resulta que el eslabón más débil sigue siendo el de siempre: un ingeniero, un portátil y una puerta abierta. Mientras Binance arregla la casa, el bitcoin se hunde por debajo de los 77.000 dólares.

