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Las tecnológicas le pagan el salón a Trump

183 millones de dólares. Es lo que las industrias tecnológica, de telecomunicaciones y cripto pusieron para el salón de baile que Trump construye en la Casa Blanca, según la lista que acaba de publicar el Washington Post. De los 330 millones ya recaudados, más de la mitad salió de los bolsillos de gente que lleva años diciendo que trabaja para el progreso.

NVIDIA y Apple donaron 25 millones cada una. Igual que Charles Ergen, cofundador de Dish Network. Microsoft, Meta, Palantir, Google, Amazon y Cisco pusieron millones cada una. No es casualidad: casi todas fueron las mismas que financiaron la investidura de 2025 y que hoy negocian tarifas, espectro y contratos con el mismo gobierno al que le pagan el salón.

El resto de la lista es lo que debería indignar a cualquiera. Sheldon Adelson, 25 millones. BlackRock, Lockheed Martin, Gemini y Coinbase, millones cada uno. Joseph Popolo Jr. donó un millón justo después de ser nombrado embajador en Países Bajos y nunca lo declaró. Kelly Loeffler, miembro del gabinete, y su marido prometieron cinco. Brandon Lutnick, hijo del secretario de Comercio, mandó acciones por más de 2,5 millones. Isabela Herrera puso 2,5 millones y su padre, banquero imputado por soborno, fue indultado en enero.

Y hay 77 millones que nadie sabe de dónde salieron. Las donaciones al salón no están sujetas a divulgación pública ni a las reglas de financiación de campañas. El dinero entra a una organización “sin fines de lucro” que controla el propio presidente. Cualquiera pudo haber puesto, desde cualquier lugar, sin rendirle cuentas a nadie.

Como siempre, la fiesta no la paga entero el sector privado. El Washington Post calculó que los contribuyentes estadounidenses podrían terminar cubriendo cerca de la mitad del proyecto, cuyo presupuesto ya se disparó a 600 millones. O sea: pagas tú para que otros bailen.

La respuesta de la Casa Blanca fue la de costumbre. Un portavoz dijo que van a perseguir a los responsables de la filtración y que los periodistas solo buscan “conflictos de interés falsos”. Traducción: el problema no es el dinero, es que se haya sabido.

Durante años Silicon Valley te vendió la idea de que estaba por encima de la política. Ahora firma cheques de 25 millones para quien tenga la sartén por el mango. No son de izquierdas ni de derechas. Son de quien manda.