Criptomonedas

Un año del 10/10 y la liquidez sigue ausente

El 10 de octubre de 2025 el mercado cripto perdió 19.000 millones de dólares en apalancamiento en 24 horas, la mayor liquidación de su historia, después de que Trump amenazara con aranceles del 100% a China. Bitcoin cayó de 122.000 a poco más de 106.000 dólares y unos 1,62 millones de cuentas quedaron por los suelos, casi nueve de cada diez apostando al alza.

Un año después el precio se ha recompuesto y los titulares han pasado página. Lo que no se ha recompuesto es la liquidez. La profundidad del libro de órdenes en bitcoin y ether sigue por debajo de los niveles de aquel octubre, un tercio menos en algunas franjas, y los creadores de mercado no han vuelto a comprometerse como antes. Traducido, ahora hace falta mucho menos dinero para mover el precio, y eso corta en las dos direcciones.

El mercado ha aprendido algo, aunque a la fuerza. Las plataformas han apretado sus motores de liquidación, los oráculos funcionan mejor y buena parte del negocio se ha mudado a intercambios descentralizados, donde el libro al menos se ve. La stablecoin USDe, que llegó a cotizar a 65 centavos en Binance y arrastró medio mercado, ya no es solo una anécdota.

Lo demás sigue igual. La liquidez fragmentada y el apalancamiento correlacionado, la raíz del desastre, no se han tocado. Nadie ha publicado una contabilidad completa de dónde fueron a parar los 19.000 millones. Y el auto-apalancamiento, ese mecanismo que las plataformas activan para salvarse a costa de sus clientes, sigue ahí esperando su próximo turno.

Un año de calma sirve para tapar averías, no para arreglarlas. El mercado que cayó aquel 10 de octubre ya no existe, y el que lo reemplazó se cotiza como si fuera el mismo. Es exactamente lo que hizo el anterior antes de reventar.