Brasil se parte en dos y Lula respira
Brasil fue a las urnas este domingo y salió partido por la mitad. Con cerca del 68% de las mesas escrutadas, Lula da Silva sumaba 42.857.311 votos, el 50,88%, frente a los 41.382.350 de Flávio Bolsonaro, el 49,12%. Una diferencia de 1,47 millones de votos que decidía una elección que unas horas antes iba en dirección contraria.
Porque el escrutinio arrancó del revés. Con el 14% contado, Bolsonaro iba arriba por 14.000 votos. Con el 30%, la ventaja era de 333.000. El resultado se fue dando la vuelta mesa a mesa, y ahí está el retrato de un país que no se pone de acuerdo en nada. Cerca de 159 millones de brasileños estaban llamados a definir quién ocupa la Presidencia desde el 5 de enero de 2027.
La segunda vuelta enfrentaba al hombre que ya gobernó contra el apellido que ya gobernó. Lula, del Partido de los Trabajadores, buscaba otro mandato con el mismo discurso de siempre. Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal, cargaba el nombre de su padre como programa electoral. Dos familias, dos aparatos y una mitad del país convencida de que la otra mitad es el problema.
Los números cuentan lo de siempre: abstención alta, votos nulos y una diferencia que cualquier puñado de mesas puede tumbar. El que gane hereda una nación donde casi la mitad de los votantes lo detesta. Gobernar así no es gobernar, es administrar el rencor.
Brasil lleva años eligiendo entre dos relatos agotados. Y cada vez que cuenta los votos, descubre que ninguno de los dos tiene mayoría real.

