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Alemania revisa la absolución del sospechoso de Madeleine

El Tribunal Federal de Justicia de Alemania revisará el 11 de enero de 2027 la absolución del hombre señalado como principal sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann. La sala de Leipzig decidirá si hubo errores legales en el juicio que en octubre de 2024 lo dejó libre de cinco delitos sexuales cometidos presuntamente en Portugal.

Christian B, como se le conoce por las leyes alemanas de privacidad, tenía entonces entre manos tres acusaciones de violación y dos de abuso sexual a menores, hechos que cubrían de diciembre de 2000 a junio de 2017. Entre las víctimas estaba la irlandesa Hazel Behan, agredida en su apartamento de vacaciones tras subir un hombre al balcón. El tribunal de Braunschweig aceptó que el ataque ocurrió, pero dijo que no había pruebas suficientes de que él fuera el autor. También descartó una violación que la fiscalía aseguraba que había sido grabada en vídeo, porque los testigos describieron las imágenes pero no bastaba para saber qué pasó realmente.

Los jueces justificaron la absolución con un argumento que merece leerse dos veces: la presión mediática había contaminado los testimonios. Una de las magistradas lo resumió diciendo que hasta Christian B tiene derecho a un juicio justo. En teoría es irreprochable. En la práctica, el sospechoso salió de prisión en septiembre de 2025 tras cumplir condena por otra violación, la de una estadounidense de 72 años en Portugal, y sigue libre mientras los tribunales discuten procedimiento.

En julio de este año, la justicia alemana lo volvió a sentenciar, esta vez a pagar 3.000 euros por insultar a dos funcionarios de prisión. Tres mil euros por llamar “hijo de perra” a un guardia. Al lado del caso que lo hizo famoso, el sistema judicial alemán parece un aparcamiento con muchos trámites y muy pocas llaves.

Madeleine desapareció de un apartamento de Praia da Luz el 3 de mayo de 2007, con tres años, y casi dos décadas después nadie ha pagado por ello. La fiscalía está convencida de que este hombre la mató. Convencida no es lo mismo que probado, y en Alemania eso significa que el reloj sigue corriendo.