El ébola mata a 5.000 y nadie mira
Más de 5.000 muertos y 10.000 casos confirmados en el brote de ébola que arrasa el este de la República Democrática del Congo desde mayo. Es el peor de la historia del país, el decimoséptimo que registra, y el segundo mayor del mundo después del de África Occidental entre 2014 y 2016. La letalidad ronda el 48%, y una de cada tres víctimas es un niño.
Lo que lo hace más grave no es solo la cifra, sino el virus. Se llama Bundibugyo y no tiene ni vacuna ni tratamiento aprobados. Los equipos sobre el terreno recurren a la vacunación en anillo, la misma estrategia que en Guinea sirvió para probar la eficacia de la Ervebo, pero aquí no hay bala de plata. El brote se ha extendido ya a ocho de las 26 provincias y a 66 zonas sanitarias, con Ituri como epicentro y más del 70% de los casos.
El ébola avanza sobre un terreno ya destrozado. La región lleva años de conflicto armado, hambre y desplazamientos masivos, y el sistema sanitario trabaja al límite. Cuando un virus sin cura se cuela en una zona de guerra, los números dejan de ser estadística y se convierten en previsión. Los centros de control de enfermedades de Estados Unidos reconocen que este brote se propaga bastante más rápido que los anteriores.
El contagio ya cruzó fronteras. Kenia registró nueve casos y dos muertos, todos ligados a un hombre que trabajó en el Congo y voló a Nairobi vía Uganda. Nigeria confirmó un caso y Uganda, donde el brote se dio por cerrado, sigue en alerta. Los países vecinos reinstauran formularios y controles que creían olvidados, mientras Washington exige a los viajeros firmar que no han pisado el Congo en las tres semanas previas.
Aquí no hay titulares de portada. No hay cámaras apuntando a un político, no hay cancilleres convocados, no hay tuits indignados desde las capitales ricas. Hay 5.000 muertos en una esquina del mundo que solo aparece en las noticias cuando algún virus amenaza con cruzar el Mediterráneo. La solidaridad global, como casi todo, llega cuando el riesgo toca el bolsillo de los de arriba.

