El bitcoin se baja del pedestal y copia al Nasdaq
El bitcoin cayó un 1,4% hasta rondar los 80.100 dólares, después de tocar los 79.600 antes de rebotar, arrastrado por los malos resultados de Samsung y Alphabet. El ether perdió un 1,7% y el índice de memecoins de CoinDesk se dejó un 3,4%. Los tokens ligados a la inteligencia artificial fueron los que más sangraron, justo el sector que llevaba meses vendiéndose como la gran apuesta del futuro.
El origen del golpe está en los mercados de siempre. Samsung presentó un beneficio operativo de su división de semiconductores de 106,5 billones de wones, una cifra enorme que aun así quedó por debajo de los 108,5 billones que esperaban los analistas, y sus acciones cayeron más del 5%. Alphabet perdió alrededor de un 10% tras fallar en ingresos y beneficios y quemar caja en el proceso.
La Reserva Federal no ayudó. Mantuvo los tipos en el rango del 3,75% al 4% el miércoles, con dos miembros disidentes pidiendo subirlos un cuarto de punto, y el presidente Kevin Warsh no quiso decir qué piensa hacer en diciembre. Cuando ni el banco central sabe qué va a pasar, el dinero especulativo busca la salida y la encuentra rápido.
Los derivados lo pagaron caro. Se liquidaron 356 millones de dólares en posiciones en 24 horas, de los cuales 205 millones eran apuestas a que el precio subiría. En el contrato perpetuo de Alphabet el interés abierto subió un 77% mientras el precio caía un 10%, que es la forma elegante de decir que mucha gente se quedó atrapada. Los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos recibieron 137 millones el miércoles, tercer día seguido de entradas.
Lo que queda claro es que el relato del oro digital se cae solo. El bitcoin no sube cuando los bancos centrales imprimen ni baja cuando el dinero se pone escaso, se mueve cuando se mueve el Nasdaq, y últimamente se mueve igual de nervioso. El que compró bitcoin para escapar del sistema financiero acabó comprando un activo que respira al ritmo de los resultados trimestrales de una empresa surcoreana. Menudo refugio.

