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La OTAN ensaya la guerra que dice no querer

Más de 2.500 soldados británicos y franceses han ensayado en Alemania cómo se defiende territorio de la OTAN ante un ataque. El ejercicio Rhino Titan, de siete semanas, incluyó una de las mayores operaciones aerotransportadas británicas de las últimas dos décadas: 600 paracaidistas saltaron desde aviones A400M de la RAF. Es la primera vez que se juntan tropas y equipo especializado a esta escala con saltos de baja altitud.

El escenario fue el centro de entrenamiento de Sennelager, en Alemania. La brigada británica 16 Air Assault, la fuerza de reacción global del país, se midió contra un enemigo equipado con drones y guerra electrónica, justo lo que se espera de Rusia en un campo de batalla moderno. Participaron también tres helicópteros Chinook y baterías con el nuevo dron Saker. El ministro de Defensa, Wes Streeting, lo resumió a su manera: hace falta un enfoque actualizado de la guerra y las tropas se preparan en consecuencia.

El ejercicio llega en un momento de nervios en Europa, con la invasión de Ucrania todavía en marcha y el Kremlin señalado por incendios, sabotajes y asesinatos en varios países. Apenas unos días antes, París reveló que cazas británicos se habían sumado a los franceses en su primer ensayo conjunto con la capacidad nuclear aerotransportada gala. Todo esto mientras el gobierno británico amplía por contrato con Airbus la flota de A400M y presume de que sus aviones y Chinooks también apagarán incendios desde el aire.

La pregunta incómoda no es si los paracaidistas saltan bien, que seguramente sí. Es cuánto de este circo de maniobras es disuasión real y cuánto es propaganda para justificar presupuestos de defensa que crecen mientras los servicios públicos se caen a pedazos. Cada año hay un ejercicio nuevo, un nombre nuevo y una amenaza nueva, y las capitales europeas siguen sin explicar al ciudadano por qué nunca hay dinero para lo de casa y siempre lo hay para lo del campo de tiro. La OTAN se prepara para una guerra que dice que no quiere. Y el contribuyente paga la entrada.