Apple reinventa el logo y le sale un charco
Apple acaba de estrenar logo para Apple Music y lo ha fabricado con petróleo. No es una metáfora. La compañía grabó una nota musical en el fondo de cristal de un tanque pequeño, lo llenó de aceite mineral, puso una tapa transparente y tocó unos tonos con un instrumento para que el líquido ondeara. Después lo filmó todo. El resultado es un símbolo que flota debajo de unas ondas, como una piedra en un estanque al que acaban de tirar una moneda.
El experimento lo firmaron junto al productor Fred Again y una empresa llamada NEST Acoustics. En el vídeo de presentación alguien explica que querían que el sonido creara los visuales y habla de conseguir la onda sonora perfecta. Todo muy bonito. También muy caro, aunque Apple no ha dicho cuánto costó la broma del tanque con aceite.
Lo que sí ha trascendido es el cambio que no le ha gustado a nadie: el icono de la app pasa del rojo clásico a blanco y negro. En redes se ha llevado una paliza merecida, porque el rojo era lo único que distinguía a Apple Music de una app de ajustes cualquiera. El logo animado de las ondas solo se usará al principio de vídeos y conciertos, así que la mayoría de los usuarios se va a quedar con el cuadrado soso.
Todo esto llega con las próximas versiones del sistema, iOS 27.2 y macOS 27.2. Es decir, Apple dedica ingenieros y presupuesto a filmar onditas en un tanque mientras vende un móvil plegable por 2.000 dólares y sigue cobrando por cables que antes venían en la caja. El orden de prioridades de la empresa quedó retratado en ese vídeo.
Nadie discute que el efecto sea bonito. El problema es que a la compañía más rica del planeta le sobra tiempo para jugar con aceite mineral y le falta para arreglar lo que sus clientes le piden desde hace años. Cuando una empresa se pone a hacer arte con su propio logo, suele ser porque no tiene nada mejor que anunciar.
Que le pregunten al usuario medio si prefiere ondas en un tanque o un icono que reconozca de un vistazo.

