Criptomonedas

La tokenización topa con los dueños del papel

Nueve empresas estadounidenses dijeron que no quieren ver sus acciones dando vueltas en una blockchain. Broadcom, Verizon y UnitedHealth encabezan la lista de compañías que objetaron su inclusión en la plataforma de acciones tokenizadas que prepara OKX-ICE, la sociedad entre el exchange OKX y el dueño de la Bolsa de Nueva York.

La objeción consta en un aviso público del 15 de octubre. Junto a las tres grandes aparecen AppLovin, Applied Digital, Rocket Lab, CoreWeave y Applied Optoelectronics. Cerebras ya se había bajado antes, y Nasdaq avisó por su cuenta que tampoco quiere sus propias acciones en ese mercado, entre otras razones porque la plaza no muestra los mejores precios en tiempo real ni reporta al sistema que consolida los datos de la bolsa.

El plan es ambicioso. OKX-ICE notificó a la SEC el 5 de octubre su intención de operar 24 horas con las acciones de 63 empresas cotizadas en Estados Unidos. Las operaciones correrían sobre los fondos de liquidez de Uniswap v4 en la red XLayer, con liquidación en stablecoins, y cada token quedaría respaldado uno a uno por la acción real a través de un bróker registrado. El dueño del token cobraría dividendos y votaría. El copresidente de la sociedad es nada menos que Andrew Cuomo.

Todo se apoya en la llamada exención de innovación de cinco años que la SEC emitió el 17 de septiembre. Cinco años es mucho para un experimento y poco para una infraestructura. Los analistas de TD Securities lo marcaron como el mayor obstáculo: la plataforma no funciona bajo reglas permanentes sino bajo un permiso temporal que la próxima comisión puede borrar. Con ese panorama, quién pone millones en unos cables que otro puede desenchufar.

Hay una ironía que casi nadie subraya. La industria cripto pasó años gritando que Wall Street no la dejaba innovar. Ahora que la SEC abre la puerta, los que frenan son las propias empresas cotizadas, que no le ven ninguna ganancia a prestar su nombre a un casino abierto las 24 horas. Tokenizar es fácil cuando el papel no es tuyo.

La tokenización no avanza porque la SEC firme un permiso. Avanza cuando los dueños de las acciones quieran jugar. Y por ahora prefieren mirar desde la vereda.