Criptomonedas

El bitcoin se juega el precio a un dato de inflación

El dato de inflación de septiembre en Estados Unidos sale hoy a las 8:30 de la mañana, hora de Nueva York. Los economistas encuestados por Dow Jones esperan un alza del 0,6% mensual y del 3,6% anual, con la subyacente en el 0,2% mensual y el 2,5% anual. El bitcoin ronda los 83.000 dólares y todo el mercado mira al mismo número.

La ironía es de manual. El bitcoin nació para escapar del dinero que imprimen los bancos centrales y ahora cotiza pendiente de la oficina de estadísticas. Ryan Lee, analista jefe de Bitget Research, avisa de que un dato más caliente de lo previsto puede provocar otra ronda de liquidaciones, porque aunque el reciente desplome redujo el apalancamiento, no lo limpió del todo. Si los rendimientos de los bonos suben, las posiciones forzadas vuelven a caer.

Utkarsh Ahuja, de Moon Pursuit Capital, lo dice aún más claro: una inflación alta mantiene los rendimientos elevados, apoya al dólar y encarece el capital, que es justo lo que el cripto no necesita. Los analistas de Bitunix añaden el guion de siempre, un dato moderado ayuda al apetito por el riesgo y uno caliente lo hunde. Todo el mundo tiene una teoría y nadie tiene una bola de cristal.

Lo que queda en pie es la lección de siempre. El bitcoin dejó de ser un refugio al margen del sistema para convertirse en un activo que se mueve cuando la Reserva Federal cambia de tono. Sigue teniendo el mismo problema de origen: si el precio depende de lo que hará el banco central, el activo no escapa del banco central, lo obedece.

Comprar bitcoin para huir del Estado y luego esperar ansioso su dato mensual de inflación es una forma muy cara de no huir de nada.