Criptomonedas

Strive levanta 500 millones para comprar bitcóin

La empresa Strive (ASST) sale al mercado a buscar 500 millones de dólares vendiendo 5 millones de acciones preferentes a 100 dólares cada una, con un dividendo fijo del 15%. El dinero, dice la compañía, va a comprar más bitcóin, a adquirir activos que generen renta o a recomprar acciones. Traducción: emite papel para comprar la moneda que dice que va a subir.

Los detalles importan. La nueva clase de acciones, SATS, paga dividendos fijos diarios y queda por debajo de la SATA que ya existía, de tasa variable y hoy en torno al 13%. O sea, la empresa se compromete a pagar más que antes por un papel que vale menos que el anterior. Cuando una compañía necesita un 15% fijo para convencer al mercado, no está diciendo que el negocio vaya sobre ruedas. Está diciendo que el mercado le pide prima para mirarla.

Strive se ha movido rápido, y eso es cierto. La semana pasada compró 3.311 bitcoines y acumula 32.773 monedas, unos 2.700 millones de dólares al precio actual. Hace tres meses tenía menos de 20.000. Es una de las pocas tesorerías de bitcóin que ha logrado engordar sus reservas en un mercado que no acompaña. Eso, o es convicción, o es una apuesta cada vez más grande con dinero cada vez más caro.

Y ahí está lo incómodo del modelo. Apartan efectivo para pagar 18 meses de dividendos de las nuevas acciones, y ya veremos qué pasa en el mes 19. La compañía comprará bitcóin o pagará dividendos mientras el bitcóin y el precio de sus propias acciones se sostengan. Es un equilibrio que funciona hasta que deja de funcionar, y cuando deja, el que cobraba el dividendo descubre que estaba sentado en la misma silla que el que compró la acción.

La moraleja: cuando alguien te paga el 15% para que le financiés más bitcóin, la pregunta no es cuánto sube el bitcóin. La pregunta es quién paga ese 15% cuando las cosas se den la vuelta.