Libertad

Paraguay cierra el chollo de residir barato

Paraguay ya no vende residencia barata al primero que llega. El 17 de abril de este año el país lanzó el Investor Pass, una vía premium que concede residencia permanente directa a cambio de inversión, y con ello dejó claro hacia dónde va su política migratoria. Lo barato se acabó: ahora el derecho a quedarse se paga con capital.

El Investor Pass mete cuatro categorías bajo un mismo marco. La ruta productiva exige 70.000 dólares, un plan de negocio aprobado y cinco empleos formales. La turística pide 150.000 dólares. Los instrumentos financieros y el ladrillo piden 200.000 cada uno, y en el caso inmobiliario el dinero tiene que ir a propiedad comercial o que genere renta, no a la casa donde uno pone la hamaca.

El contraste con la ruta clásica es enorme. La residencia temporal sigue siendo de las más baratas de América Latina, con pocos requisitos y presencia mínima: basta con no pasar más de doce meses seguidos fuera del país en dos años. El problema es que desde 2022 ya no existe el truco del depósito de unos 5.000 dólares para saltar directo a la permanente. Ese atajo se cerró hace cuatro años y no vuelve.

Panamá marcó el camino y conviene mirarlo. Creó su visa de inversor en octubre de 2020 y siete meses después reescribió la Friendly Nations Visa para obligar a pasar dos años en temporal y endurecer los umbrales. Hoy, en el mercado secundario panameño, hacen falta 500.000 dólares. Paraguay copia el guion y lo sube de precio, mientras recibe cifras récord: 47.687 solicitudes en 2025, un 63% más que el año anterior, y 33.243 solo en el primer semestre de 2026.

La lección es la de siempre. Cuando un país vende residencia, acaba pidiendo por ella lo que cree que vale, y de paso diseña una portería de pago entre el residente de a pie y el que llega con la cartera abierta. El dinero manda, y el que no lo tiene hace cola en la ventanilla de siempre.