Latam

Guatemala compra cámaras después del fiasco policial

Guatemala va a poner cámaras corporales a más de 40.000 policías después de detener a dos inocentes por el asesinato de un exfiscal. La Policía Nacional Civil lo anunció el lunes 19 de octubre, cuatro días después del crimen del exfiscal anticorrupción Juan Francisco Solórzano Foppa y un día antes de que un juez soltara a los dos repartidores por falta de méritos.

Los hermanos fueron capturados el sábado a varios kilómetros del lugar del crimen, acusados de llevar un arma. El domingo estaban libres porque no había pruebas contra ellos. Expertos en seguridad y medios locales, citando fuentes judiciales, apuntaron a que alguien pudo plantar el arma durante la detención. La versión no está confirmada, pero el daño ya está hecho.

La reacción del Estado no es revisar el procedimiento, es comprar tecnología. El director David Custodio Boteo dijo que buscarán el dinero para grabar a los agentes, y el comunicado habla de proteger a los ciudadanos y también de evitar “falsas acusaciones” contra la propia policía. Las dos cosas en la misma frase. Qué cómodo.

Dos repartidores pasaron el fin de semana detenidos por un homicidio que no cometieron y la institución responde con un presupuesto. Nadie ha explicado quién ordenó la captura, quién puso el arma si es que alguien la puso, ni quién responde por las horas que esos dos hombres no van a recuperar. La cámara graba al policía, pero no sustituye al juez.