700 álbumes del Mundial y cinco millones perdidos
Más de 700 álbumes del Mundial 2026 y una pérdida que superó los cinco millones de pesos. Un comerciante argentino compró el lote completo apostando a la fiebre futbolística y se quedó con las figuritas, la deuda y el estrés.
La jugada parecía sencilla: comprar barato antes del torneo y vender caro cuando todo el país salga a buscar las figuritas. El problema es el de siempre, que el entusiasmo no viene con fecha de vencimiento y la mercadería se quedó estancada antes de que decayera el interés. La historia salió a la luz a través del medio La 100 y se viralizó en cuestión de horas.
El hombre admitió que terminó desbordado, con deudas encima y un stock que no se mueve. En redes se dividieron las reacciones: unos sintieron lástima y otros le recordaron que sobreestimar la demanda tiene su precio. Los dos tienen razón.
Es la misma película que se repite cada cuatro años en cada rincón de Latinoamérica. Comprar por lo que la gente va a querer mañana es el negocio más viejo del mundo, y también el que más rápido te deja mirando el techo. La diferencia entre invertir y apostar es corta, pero se nota cuando llega la cuenta.

