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Cuatro muertos en un incendio provocado en Irlanda

Dos adultos y dos menores murieron en un incendio provocado en Waterford, Irlanda. La casa del barrio de Birchwood Estate ardió en la madrugada del martes. Los adultos han sido identificados como Philip English y su pareja, Kim. La Garda Síochána abrió una investigación por asesinato.

Poco más está confirmado. La policía irlandesa no ha hablado de móvil ni de detenidos, y los medios locales se mueven entre el dato y el rumor. Un incendio intencionado que mata a una familia entera dentro de su casa suele significar dos cosas: o una deuda, o un ajuste de cuentas. Ninguna de las dos se resuelve con comunicados.

Irlanda se ha pasado los últimos años vendiéndose como el país tranquilo de Europa, ese donde no pasa nada. Y en gran parte es verdad. Por eso mismo, cuando pasa algo así, el golpe se nota más. No hay costumbre de mirar por encima del hombro y tampoco hay costumbre de explicar por qué cuatro personas ardieron en su propio hogar.

El Estado siempre llega después. Llega con la cinta policial, con el forense y con la investigación por asesinato. Antes de todo eso, la casa ya estaba en llamas y nadie fue capaz de pararlo.