El bitcoin apuesta a las elecciones y al rebote
Los operadores del bitcoin miran las elecciones de mitad de mandato del martes con la esperanza de un rebote. Hay unos 2.200 millones de dólares en posiciones cortas de futuros en el CME, y si el precio sube esos cortos se verán obligados a cerrar, lo que empujaría la subida todavía más. Es la mecánica clásica del short squeeze, solo que esta vez el escenario lo protagonizan las urnas.
Los datos de posicionamiento están más sucios de lo habitual por culpa del hackeo de Binance. El robo de 6.300 millones de dólares y el posterior congelamiento de retiros durante 45 horas distorsionaron la foto, así que hasta el informe que llega el martes no se verá con claridad cómo está colocado el mercado. Aun así, hay una señal que los toros no sueltan: el bitcoin está saliendo de los exchanges a manos llenas. Alrededor de 14.400 BTC salieron en una sola jornada y las reservas de las plataformas cayeron por debajo de los 2,46 millones de monedas. Menos monedas a la venta significa menos presión bajista si vuelve la demanda.
El otro frente es político. Una victoria demócrata amplia podría frenar la legislación cripto que se cocía en Washington, aunque parte del sector sostiene que la adopción institucional pesa ya más que el resultado electoral. El bitcoin se movía este lunes alrededor de los 77.000 dólares, bastante lejos de los máximos, y los propios analistas advierten que los datos intervenidos de los últimos días no permiten cantar victoria todavía.
Lo que sí queda claro es el patrón de siempre. El mercado cripto sigue colgando de un hilo entre la política de turno y la seguridad de las plataformas que dicen protegerlo. Que un solo hackeo pueda distorsionar millones en derivados no habla bien de la supuesta madurez del sector. Mientras en Washington se pelean por regularlo, en la trastienda los exchanges siguen siendo la puerta giratoria de todos los sustos.

