Strategy gana en papel y pierde a su director financiero
Strategy, el mayor tenedor de bitcoin del mundo, anunció 21.000 millones de dólares de beneficio operativo en el tercer trimestre y el mismo día su director financiero, Andrew Kang, presentó la dimisión. Kang se va el 5 de noviembre por motivos personales, según la empresa, que insiste en que no hubo desacuerdo alguno sobre la marcha del negocio. Reza Virasteh, hasta ahora vicepresidente de operaciones, asumirá el cargo en enero de 2027. La acción cayó un 6,4% antes de la apertura y el bitcoin ronda los 77.500 dólares, un 3% por debajo del día anterior.
El detalle que la nota de prensa entierra es de dónde sale ese beneficio récord. No viene del negocio, viene del papel: 20.910 millones son una ganancia contable por la revalorización de sus bitcoins. La empresa facturó 125,4 millones de dólares, por debajo de los 128 que esperaba el mercado y un 3% menos que el año anterior. Su negocio real se encoge mientras su balance presume de números que solo existen si el precio del bitcoin aguanta. Michael Saylor ha convertido una empresa de software en un fondo apalancado con acciones, y de momento le funciona.
Kang se va después de cuatro años y medio, con 848.517 bitcoins en el balance, un 26% más que a principios de año, y 21.000 millones levantados en el mercado. Sus últimas palabras ante los inversores fueron un discurso de agradecimiento y la confirmación de que el puesto se parte en dos: uno para el negocio de software y otro para el de bitcoin. Cuando una empresa divide la dirección financiera por líneas de negocio tan distintas, está admitiendo en voz alta que una de las dos no es un negocio, es una apuesta.
Encima está el problema del índice. MSCI aprobó cambios en sus reglas contra compañías sin activos operativos de verdad, y los analistas calculan que si Strategy sale de los índices principales, los fondos pasivos que la siguen podrían vender hasta 8.800 millones de dólares. La lista definitiva se espera para el 11 de noviembre y los cambios entrarían después del 30. Si el dinero automático que compra MSTR se va, la estructura necesita que alguien compre a mano, y los compradores a mano no suelen llegar en el peor momento.
Una empresa que gana 21.000 millones sin vender nada más que confianza en un activo volátil no es un negocio, es una promesa con auditoría. Y las promesas, como los directores financieros, también se van.

