Libertad

Atenas todavía te vende residencia por 250.000 euros

Atenas se puede comprar por 250.000 euros, aunque el gobierno griego diga lo contrario. La visa dorada subió el listón para espantar a los extranjeros de la capital: 400.000 euros en casi todo el país y 800.000 si el piso está en Atenas. El problema es que nadie quiere el resto del país.

Los inversores quieren la Acrópolis encima y el mar a un paseo de tranvía. Ese capricho, a precio oficial, cuesta 800.000 euros. Pero hay una puerta lateral que el propio Estado dejó abierta: los apartamentos que salen de edificios comerciales reconvertidos siguen calificando en el tramo de 250.000, Atenas incluida. Por eso la mayoría de solicitantes nuevos entra por ahí. Ponen la trampa y dejan la llave debajo del felpudo.

Renty Development, una promotora ateniense, se dedica exactamente a eso: compra edificios comerciales muertos, los convierte en pisos amueblados y los gestiona cuando ya se han vendido. Tiene cinco proyectos en venta por toda la ciudad, todos dentro del tramo barato. North Village, en Nea Erythraia, con 37 apartamentos de 32 a 70 metros y piscina. Socrates Living, cuatro unidades pequeñas en Neo Irakleio. Bella Vista y Helios Residences, en Kallithea, con diez y cinco pisos, y Coast Living en El Pireo, a un minuto del agua.

El negocio no es la vivienda. El negocio es el pasaporte europeo disfrazado de inversión inmobiliaria, y los Estados lo venden sin sonrojarse. Grecia no es la excepción, es la norma. Cada gobierno que se dice serio tiene su catálogo de residencias a la venta, con precio escalonado según lo que el cliente pueda pagar.

Si tienes el dinero, tienes el visado. Si no, te toca hacer cola en el consulado como cualquier mortal. Así funciona esto desde hace años, y el que diga que se hace por el bien del país está mintiendo.