Criptomonedas

KuCoin deja a Rusia y Bielorrusia con las sanciones encima

KuCoin cerró de golpe todas sus operaciones en Rusia y Bielorrusia alegando requisitos legales y regulatorios. La medida es inmediata y afecta a todos sus productos, y los clientes de esos dos países tendrán que cerrar posiciones y sacar su dinero dentro de los plazos que la propia empresa comunicará. No dijo cuánta gente se queda fuera.

No va sola. Este mes MEXC cortó el servicio a ambos países el 20 de octubre y Bitget anunció lo mismo, así que el goteo es de todo el sector. Desde la invasión de Ucrania en 2022, Occidente fue apretando las sanciones contra la banca rusa y contra cualquier intercambio que ayudara a mover fondos a los sancionados, incluidos los que operan fuera de la Unión Europea. En julio de este año la UE puso el ojo en una red cripto de 120.000 millones llamada A7.

El precedente lo puso Binance, que en septiembre de 2023 vendió todo su negocio ruso a CommEX por miedo al regulador. CommEX cerró seis meses después. Es el patrón de siempre: una plataforma se deshace de un mercado incómodo, se lo pasa a un tercero más pequeño y más desesperado, y cuando la presión vuelve, ese tercero se hunde.

A KuCoin le quedaba poco margen para hacerse la heroína de la libertad financiera. En enero de 2025 aceptó pagar casi 300 millones de dólares tras declararse culpable de operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia en Estados Unidos, y en marzo la CFTC le prohibió servir a clientes estadounidenses salvo que se registre como bolsa extranjera. Una empresa que ya se arrodilló ante Washington no va a plantar cara por Moscú.

Aquí se cae el cuento de que las cripto escapan al sistema. Las monedas funcionan sin permiso, pero las puertas por donde entra el dinero son empresas con abogados, oficinas y miedo, y esas siempre eligen la multa más pequeña. El que creyó que un exchange era un refugio fuera del alcance de los gobiernos acaba de descubrir que era una sucursal bancaria con un logo bonito.