Libertad

Tu golden visa no incluye a tus padres

Comprar residencia o ciudadanía por inversión es la parte fácil. Traerte a tu madre, no tanto. Un análisis de IMI Daily repasa qué programas admiten padres y abuelos, y el resultado destapa un enredo de bandas de edad, pruebas de dependencia y letra chica que pocos asesores te cuenta antes de que firmes el cheque.

Tres programas simplemente no aceptan padres. Turquía, con su artículo 12 de la ley 5901, se queda en cónyuge e hijos menores. El EB-5 estadounidense tampoco, porque el Congreso escribió la lista de familiares y dejó a los progenitores afuera. Y Chipre borró a los ascendientes de su ruta rápida en 2023, aunque media industria siga vendiendo la versión anterior como si nada.

Otros sí los admiten, pero con trampa. Portugal acepta padres como dependientes, nunca abuelos y sin límite de edad, siempre que dependan de ti. Italia exige que no te queden hermanos en el país de origen, o que demuestres con informes médicos que ellos no pueden mantener al viejo. San Cristóbal y Nieves se contradice en su propio dominio: una página admite abuelos mayores de 55 y la otra solo nombra padres.

Donde el mercado repite una cifra, casi siempre es un precio disfrazado de requisito. Los famosos 55 años de Granada no deciden quién califica, porque el país eliminó su piso de edad en 2019 y cubre a cualquier padre o abuelo que mantengas. Los 55 solo marcan qué tarifa pagas. Y si el plan depende de un abuelo, las opciones reales se reducen a Malta, Grecia, Granada, Antigua y Barbuda, Dominica, Nauru y Santo Tomé y Príncipe.

Malta cobra 7.500 euros por cabeza para meter a padres y abuelos, lo más barato del mercado. Dominica pide 40.000 dólares por dependiente adulto al momento de la solicitud y 50.000 si lo agregas después. La conclusión es simple: la residencia dorada es un negocio y tu familia es un renglón más de la factura. Antes de contar con traerte a un padre, lee la ley y no el folleto.