Buscado por Interpol, detenido por una tableta
Edwin Alfredo López Casteblanco, uno de los seis hombres más buscados de Bogotá, cayó el viernes 30 de octubre en el barrio porteño de Villa Crespo. Lo detuvo la policía de la Ciudad por robar objetos de coches aparcados, un delito menor, y al identificarlo saltó la circular roja de Interpol.
Los agentes de la División Investigaciones Comuna 14 lo vieron revisando automóviles en Scalabrini Ortiz y Aguirre junto a otro hombre. Llevaba una mochila con una tableta sacada de un vehículo forzado, que una argentina de 26 años reconoció como suya. Al pedirle los papeles dio el nombre de Jhon Freddy Cárdenas Castoblanco, pero la verificación internacional tiró del hilo y apareció lo de verdad.
Lo busca el Juzgado Penal Municipal de Garantías número 79 de Bogotá por homicidio, lesiones con resultado de muerte y uso de armas de fuego. Su nombre entró en el cartel de los más buscados el 29 de marzo de 2022, después del ataque contra el CAI de Arborizadora Alta, en Ciudad Bolívar. El atentado, atribuido al frente 33 de las disidencias de las Farc, mató a dos menores, una niña de cinco años y un niño de doce, y dejó a otras treinta personas heridas.
El caso resume un patrón viejo. Los grandes criminales no se caen por la paciencia de un fiscal, se caen porque un policía de a pie sospecha de dos tipos que miran dentro del coche equivocado. La calle no tiene el guion de las series, pero funciona mejor que los informes.
Queda la pregunta incómoda. Cuatro años con la cara de este hombre en un cartel y lo agarra otro país por el robo de una tableta. Colombia presume de listas de los más buscados; los que aparecen, aparecen en Buenos Aires. La justicia colombiana que venga a recogerlo.

