Taiwán pone 90 millones y busca la foto
Taiwán donó 90,9 millones de pesos al Chocó para la reconstrucción, poco más de 28.000 dólares. El gesto llega tras el terremoto de agosto, que dejó más de 45.700 personas afectadas en los 30 municipios del departamento y dañó de forma severa el campus de la Universidad Tecnológica. El aporte lo entregó la Oficina Comercial de Taipéi en Colombia, cuyo representante, Victor Chu, se dejó ver por la región para supervisar la ayuda.
Conviene mirar la cifra sin adornos. Noventa millones de pesos colombianos suenan a mucho hasta que uno los convierte: algo más de veintiocho mil dólares. Para un país que mueve miles de millones en reservas y que lleva años repartiendo cheques de cooperación por medio mundo, es calderilla. El valor real del envío no está en el dinero, está en la visita, en la foto y en el titular. Taipéi necesita amigos en América Latina y no puede competir con Pekín en cantidad; así que compite en gesto.
El detalle incómodo es que Colombia no reconoce a Taiwán. Mantiene relaciones formales con la República Popular China, como casi toda la región, y aun así acepta el cheque y la presencia del representante taiwanés en plena campaña de seducción diplomática. Nadie en Bogotá parece haber visto la contradicción: se cobra la ayuda de un gobierno al que oficialmente no se le reconoce existencia.
Chocó, mientras tanto, sigue siendo el departamento más olvidado del país y uno de los más pobres. Que haya tenido que venir una isla del otro lado del Pacífico, con la que no hay embajada, a poner dinero para levantar casas caídas dice bastante sobre el Estado colombiano. Cuando la limosna viene de quien no existe, el que brilla por su ausencia es otro.

