Criptomonedas

Letonia quiere tokenizar casas y bonos en 2027

Letonia pretende tener lista en el primer semestre de 2027 una regulación para tokenizar activos del mundo real, empezando por el inmobiliario comercial y con la deuda pública en la lista de prioridades. Lo ha dicho su ministro de Economía, Viktors Valainis, en una conferencia fintech en Riga, y suena ambicioso para un país que aún no ha terminado el informe legal que debía entregar el 1 de octubre.

El ministro se muestra optimista. Si todo va bien, cree que en el primer semestre del año que viene ya tendrán la regulación. Sobre los bonos del Estado, los quiere tokenizar incluso antes, a comienzos de 2027. El gobierno lleva desde mayo de 2025 vendiendo la idea de convertir el país en un centro europeo de activos digitales, y hay unas 40 empresas buscando licencia bajo el marco MiCA de la Unión Europea.

El detalle incómodo es que el trabajo ya se ha saltado un plazo. El punto 20.5 del plan de acción del gobierno daba al ministerio hasta el 1 de octubre para preparar la evaluación de los cambios legales que permitirían tokenizar inmuebles y otros activos. A finales de octubre, esa evaluación sigue en curso. Vamos, que la fecha límite era decorativa.

Valainis promete cautela, quizá demasiada. Dice que no quieren crear algo con un gran boom y luego un gran colapso, y que solo aplicarán soluciones cuando estén mil por mil seguros de que son transparentes y comprensibles. Los controles contra el blanqueo de capitales son su principal preocupación. En un país que ya sabe lo que es un sistema financiero mal vigilado, cierto miedo tiene sentido, aunque prometer un mil por mil de seguridad no es una cifra, es una forma de no moverse.

Hay otro detalle que el ministro no menciona con la misma energía: su partido no consiguió ningún escaño en las elecciones de este mes, mientras Letonia arma un nuevo gobierno. Prometer reglas para 2027 desde un ministerio que puede desaparecer en semanas es un ejercicio de fe. Los miembros de la Asociación Letona de Blockchain participan en los grupos de trabajo y en las pruebas, pero la pelota está en manos de una coalición que todavía no existe.

La moraleja es conocida. Los gobiernos siempre llegan tarde a la tecnología y, cuando por fin llegan, lo hacen con tres años de retraso, un informe vencido y un partido fuera del parlamento. Si Letonia acaba tokenizando casas y deuda en 2027, habrá sido a pesar de su propia burocracia, no gracias a ella.