22 muertos en la carretera que ya mató a 17
22 muertos y el temor a que sean más. Un autobús chocó este domingo contra un camión en la carretera principal de Kenia, la que une Nairobi con Mombasa, y dejó al menos veintidós fallecidos. Los pasajeros volvían de un funeral.
El comisario del condado de Makueni, Abdullahi Khalif, avisó de que la cifra puede subir. El accidente ocurrió en el mismo tramo donde hace tres semanas murieron otras 17 personas en un siniestro casi idéntico. Dos tragedias en un mes sobre el mismo asfalto no son mala suerte, son un sistema.
La policía keniana repite las mismas causas de siempre: exceso de velocidad y carreteras en mal estado. Son dos formas de decir lo mismo. Cuando el Estado no construye ni mantiene infraestructura y cuando no hay controles reales sobre las empresas de transporte, la probabilidad hace el resto.
Kenia pierde miles de vidas al año en sus carreteras y cada accidente se archiva con la misma frase de manual. El funeral de este domingo generó otro funeral. Y mientras los funcionarios cuentan cadáveres, la carretera sigue ahí, esperando al próximo autobús.

