JPMorgan mete el dólar en Ethereum
JPMorgan desplegó JPM Coin en la red principal de Ethereum el lunes 19 de octubre y lo puso a disposición de sus clientes institucionales. El token representa depósitos en dólares del propio banco. El año pasado lo estrenó en Base, la capa 2 de Coinbase, y ahora da el salto a la cadena pública más grande.
El discurso oficial lo adorna con palabras finas. Emma Landriault, responsable de Kinexys Labs, dice que Ethereum tiene más liquidez que las redes rivales y que ya lo usan sus clientes institucionales. La división blockchain de JPMorgan, Kinexys, mueve más de 7.000 millones de dólares al día, cifra que impresiona hasta que uno recuerda que el negocio de pagos del banco son doce billones diarios. El token es una gota dentro del océano, al menos por ahora.
Nadie debería confundirse con la palabra cripto. JPM Coin no es bitcoin ni nada parecido: es un recibo sobre un depósito bancario, emitido por una entidad regulada y con una lista de clientes autorizados. Corre sobre una blockchain pública porque le conviene, igual que una oficina puede estar sobre una calle pública sin dejar de ser privada. El día que el banco quiera congelar esos saldos, los congelará. No es opinión, es cómo funciona un depósito.
Merece la pena recordar quién mandaba en 2017. Jamie Dimon llamó estafa al bitcoin y amenazó con despedir a cualquier empleado que lo tocara. Nueve años después, el mismo banco mueve dólares sobre Ethereum y presume de “opcionalidad multicadena”. No cambiaron de idea, cambiaron de interés.
Lo que esto confirma es lo de siempre. Cuando la tecnología les favorece, la adoptan y le ponen traje. Cuando amenaza su negocio, la llaman estafa. La cadena no es de ellos, pero el dólar que corre por encima sí. El banco no cree en la libertad, cree en lo que le da ventaja.

