Tu consola no funciona y la culpa es tuya
Nintendo publica una lista de comprobaciones para cuando la Switch 2 no se conecta a la televisión, y en ninguna de ellas la culpa es de la consola. Pantalla negra, mandos que no responden, nada. El primer paso del manual manda apagar la tele, desconectar todo del dock y esperar treinta segundos, como si estuviéramos rezando a un router.
El dock esconde tres puertos detrás de una tapa que se quita. El de arriba es el de corriente. Si el adaptador no llega a los 54 vatios, la consola no mantiene la imagen en el televisor, porque la Switch 2 pide más energía que la anterior. Eso significa que el cargador de tu Switch vieja no sirve, y que el oficial de Nintendo cuesta 35 dólares. Un cable pelado o un enchufe flojo bastan para que la imagen desaparezca.
Después viene el HDMI. Hace falta un cable Ultra High Speed, el que viene en la caja, de 48 gigabits por segundo y compatible con HDMI 2.1. Uno normal no vale. Para 4K a 60 hercios o 1080p a 120 hercios el televisor necesita una entrada 2.1, y el manual te manda a llamar al fabricante para averiguar si la tuya la tiene. Si la pantalla no aparece sola, toca apretar el botón de encendido con la consola ya metida en el dock, y si nada funciona, probar otro cable, otro puerto y otra tele.
La última recomendación es la mejor de todas. Contacta con soporte y envía por correo el dock y la consola para que ellos revisen el problema. Tú pagaste el aparato, tú pagas el envío y tú haces de técnico de guardia en el salón de tu casa. En este negocio el cliente es el servicio posventa, y encima tiene que dar las gracias.

