Libertad

El pasaporte que caduca por no mimarlo

Trece años fuera de la UE y los Países Bajos te borran del mapa. No es una amenaza de campaña, es la ley. Un neerlandés con segunda nacionalidad que viva de forma continua fuera del Reino y de la Unión pierde la ciudadanía holandesa de manera automática si en ese plazo no renueva pasaporte, cédula o certificado de nacionalidad.

Entre 2003 y 2022 el reloj corría a diez años, y miles de personas se enteraron de que ya no eran holandesas cuando les rechazaron la renovación en la ventanilla. El aviso llega tarde y por escrito, porque la pérdida opera por ley: ningún funcionario estudia tu caso en el momento. Un día, sin más, dejas de serlo.

Cada documento nuevo reinicia la cuenta, y un año de residencia en el Reino o en la UE también. La fecha de emisión pesa más que la de solicitud, y la producción del pasaporte tarda meses, así que quien apure el plazo se queda sin margen y sin nacionalidad. Desde la sentencia Tjebbes de 2019 se puede revisar la proporcionalidad después, pero recuperar lo perdido de forma retroactiva no es un plan, es un recurso de abogado.

El polvo no distingue entre paraísos fiscales y patriotas. La segunda nacionalidad dejó de ser un trofeo de coleccionista para convertirse en un contrato con letra pequeña, y ahora mismo hay diez países con cláusulas parecidas. El pasaporte que no renuevas es el pasaporte que ya perdiste.