Grecia descubre el dinero ajeno de las cripto
Grecia quiere quedarse con el 10% de tus ganancias en criptomonedas, según el borrador que el Ministerio de Economía publicó el 7 de octubre y que el parlamento votará la primera semana de noviembre. Lo venden como un marco moderno que “llena un hueco” en la ley, cuando en realidad es un hueco que llevaban años intentando tapar sin saber cómo. El umbral de exención son 500 euros al año, o sea, migajas que no le quitan el sueño a nadie.
El texto graba la venta de cripto por dinero, el pago con cripto de bienes y servicios y hasta la aportación al capital de una empresa. Cambiar una moneda por otra no genera ganancia, eso sí, salvo que el borrador de Taxheaven contradiga la nota del ministerio. Cuando el contribuyente no puede demostrar cuánto le costó el activo, Hacienda lo da por cero y te cobra sobre el total. Traducido: si pierdes los papeles, el fisco gana.
Tampoco se libran los que hacen staking, prestan cripto o aportan liquidez. Todo eso se considera interés y se grava al 10%, aunque el código griego ya tiene un 15% general para intereses. El 10% suena a regalo, pero solo aplica a los ingresos por prestar el activo y no a la reventa con ganancia, que es donde de verdad se hace la pasta.
Y hay un detalle que el borrador se guarda bien de mencionar: Grecia tiene regímenes especiales para ricos que mudan su residencia fiscal al país, como el pago plano de 100.000 euros al año por rentas extranjeras o el 7% para pensionistas de fuera. Ninguno aparece tocado en los artículos sobre cripto. Otra vez, la regla aprieta para el de a pie y afloja para el que llega con la cartera llena.
Mitsotakis ya anunció en septiembre que subirá al 15% el impuesto de transmisiones para compradores de vivienda de fuera de la UE a partir de 2027. Con deuda alta y demografía rota, la conclusión de cualquier inversor honesto es simple: en Grecia los impuestos solo saben ir hacia arriba, y el que lo paga siempre es el mismo.

