Razer quiere 170 dólares por un ratón
Razer presentó el Basilisk V4 Pro, un ratón de 170 dólares con 14 botones configurables y hasta 275 horas de batería. La empresa también sacó una versión más barata, la V4 HyperSpeed, a 110 dólares, y una base de carga magnética por 70. Todo para mover un cursor por la pantalla.
El V4 Pro añade dos botones en el costado y una rueda inclinable de 24 pasos que sube a 48 en modo precisión. El sensor llega a 50.000 DPI y la respuesta es de 8.000 Hz, cifras que para la enorme mayoría de los jugadores no cambian absolutamente nada. Suenan bien en la caja, que es de lo que se trata el negocio.
El ratón importa poco. Lo que revela es lo de siempre: una empresa pide casi 200 dólares por un periférico y hay gente dispuesta a pagarlos porque quiere. Nadie la obliga, nadie le descuenta el sueldo para financiarlo, y si el producto es malo, quiebra y desaparece.
Compáralo con el otro sistema. Ahí no eliges nada, no hay competencia y no hay devolución. Te cobran igual, uses el servicio o no, y si no pagas te embargan la casa. Un ratón caro es una decisión personal. Un impuesto es una orden con multa.
Así que cómprate el ratón o déjalo en la vitrina. Lo que no es opcional es quién decide cómo se gasta tu dinero, y ese es el único debate que de verdad importa.

