El ladrón murió bajo el auto del que robaba
Un hombre de 61 años atropelló y mató a uno de los ladrones que iba a asaltarlo en La Matanza, provincia de Buenos Aires. El muerto tenía 25 años, se llamaba Ángel Nahuel Gilardoni, y sus cómplices cargaron su cuerpo ensangrentado en el mismo auto en el que habían llegado para dejarlo en casa de su madre. Todo quedó grabado por una cámara de seguridad.
El episodio fue el jueves por la noche, pasadas las once, en la calle Cabral al 2300, en Lomas del Millón. El conductor tenía el motor en marcha y el auto estacionado sobre la vereda, listo para salir, cuando lo emboscaron dos delincuentes a bordo de un Volkswagen Suran gris, con un tercero al volante. En las imágenes se ve al hombre acelerar casi sin dudar y embestir a uno de los sospechosos, que segundos antes había tropezado y caído al piso.
Le pasó por encima y se fue del lugar para no terminar robado. Sus cómplices arrastraron al herido hasta el Suran y lo subieron, dejando un rastro de sangre sobre el asfalto. Lo llevaron hasta Villa Madero, a la casa de la madre del joven. Fue ella la que llamó al 911, y el equipo médico que llegó solo pudo confirmar que ya estaba muerto.
La investigación la lleva el fiscal Claudio Fornaro, de la UFI de Homicidios de La Matanza. Gracias a las cámaras identificaron el auto y detuvieron a un cómplice de 27 años que se había ido con el vehículo manchado de sangre. Mientras los políticos discuten si un ciudadano tiene derecho a defenderse, este hombre de 61 decidió no esperar al patrullero. Y el problema no es él.

